domingo, 1 de abril de 2012

Mundo dado vuelta


En momentos de soledad, suelo pensar que mi mundo va al revés del de los demás, y con el todos mis sentimientos, emociones y decisiones. Cuando tengo que decir que si digo que no. Cuando tengo que llorar, me rio, cuanto tengo que reír, lloro. Cuando creo que hay una sola oportunidad hay miles, cuando creo que hay miles, solo hay una. Cuando tengo que odiar amo, cuando tengo que amar odio. Cuando tengo que cerrar puertas las abro, cuando las tengo que abrir las cierro. Por eso prefiero mantenerme ocupada y no pensar que mi mundo va al revés, sino que los otros van en sentido contario.